La historia de Laura
Cuando Laura llegó a Talent Woman tenía 26 años y muchas dudas.
Había terminado sus estudios, trabajaba a ratos, pero sentía que nada terminaba de encajar.
“Sé que quiero algo más, pero no sé qué”, fue una de las primeras cosas que dijo.
Como muchas mujeres jóvenes, Laura se sentía perdida, insegura y con miedo a equivocarse.
💜 El primer paso: parar y escucharse
En sus primeras sesiones de mentoría, Laura descubrió algo importante: llevaba mucho tiempo viviendo en automático.
Nunca se había dado permiso para preguntarse qué quería de verdad.
A través de ejercicios de autoconocimiento y acompañamiento emocional, empezó a identificar sus fortalezas, sus intereses y aquello que la hacía sentir viva.
“No es que no tuviera talento —decía—, es que no confiaba en él.”
🎨 Reconectar con su creatividad
Laura participó en varios talleres creativos. Al principio pensaba que “no era creativa”, pero pronto entendió que la creatividad no es saber dibujar, sino atreverse a expresarse.
Entre dinámicas, conversaciones y risas, empezó a soltar miedos y a ganar seguridad.
“Por primera vez sentí que podía ser yo, sin juicio.”
🌿 Un espacio que acompaña
El coworking natural se convirtió en su refugio.
Un lugar donde trabajar con calma, rodeada de mujeres que estaban en procesos similares.
Allí empezó a darle forma a una idea que llevaba tiempo rondándole la cabeza: un pequeño proyecto personal que hoy ya es una realidad.
✨ El cambio
Hoy Laura se siente diferente.
Más segura.
Más consciente.
Más conectada consigo misma.
“No todo está resuelto —dice—, pero ahora sé que puedo hacerlo. Y eso lo cambia todo.”
🤍 Historias que inspiran
La historia de Laura no es única.
Es la historia de muchas mujeres que llegan a Talent Woman buscando respuestas… y se van encontrándose a sí mismas.
Porque cuando una mujer se siente acompañada, escuchada y valorada, empieza a florecer🌸